
Introducción al desarrollo infantil
Al nacer, el bebé humano es frágil y su supervivencia depende completamente de nuestro cuidado, sin embargo, los bebés nacen dotados de un conjunto de respuestas automáticas o reflejos instintivos que le permiten al cerebro orientarse en su nuevo entorno y cumplir con sus necesidades básicas de alimentación y protección para garantizar la supervivencia, estás son sus primeras señales.
Así al mismo tiempo madres, padres y cuidadores vamos desarrollando a través del vínculo de afecto la capacidad de responder a las señales del bebé y de satisfacer sus necesidades básicas acompañando amorosamente los procesos que se van estableciendo en cada una de las diferentes etapas.
Precisamente cuando hablamos de las diferente etapas nos referimos al concepto de neurodesarrollo que es ese proceso de cambios y adquisición de habilidades que implica la formación de las vías nerviosas y la conexión entre las diferentes áreas del cerebro, este sucede velozmente desde el nacimiento facilitando la adquisición progresiva de habilidades que le permiten al niño reconocer y controlar su cuerpo, escuchar y entender los sonidos del entorno para relacionarse con este a través del lenguaje, apropiarse de movimientos cada vez más precisos para explorarlo, además de adquirir habilidades de pensamiento, capacidad de expresar emociones y generar autocontrol y así insertarse en el entorno social y comunitario al cual pertenece.
Madres, padres y cuidadores nos convertimos en facilitadores naturales del desarrollo pues los bebés se orientan de manera instintiva a las caras de las personas y prefieren escuchar un relato o una canción en la voz humana, ver los rostros o sentir el calor y el olor de la piel que cualquier otro tipo de estímulo, por cierto, no es accidental que el afecto que la mayoría de madres y padres sentimos hacia nuestros bebés y el tipo de atención que les brindamos (tocar, abrazar, consolar, arrullar, cantar y hablar) proporcionen precisamente el mejor tipo de estímulo para sus cerebros en crecimiento.